Cuando era niña, me encantaba irme a la biblioteca de la primaria a leer cuentos en mis recreos. Leí muchísimos libros que ya no recuerdo, pero uno en particular me causó una gran impresión. Era un bellísimo volumen del cuento de Andersen "Los cisnes salvajes". Las ilustraciones eran tan hermosas que me podía pasar todo el recreo admirándolas. Me obsesioné tanto con ese libro que llegué a rogarle al profesor que cuidaba la biblioteca que me lo regalara. Evidentemente, no me dejó llevármelo, pero desde que lo descubrí, no pasaba un día sin que fuera al menos un ratito a verlo. Incluso me enojaba cuando alguien lo había rentado.
Creo que con ese libro tuve mi primera experiencia estética. Cuando salí de la primaria, tuve que dejar mi preciado tesoro. Nunca lo olvidé. Ya más grande, me dediqué a buscarlo en todas las librerías que conocía, pero en ninguna lo encontré. Como lo leí muy chica, no tenía idea de la editorial ni de ningún dato que me pudiera dar alguna pista.
Creo que con ese libro tuve mi primera experiencia estética. Cuando salí de la primaria, tuve que dejar mi preciado tesoro. Nunca lo olvidé. Ya más grande, me dediqué a buscarlo en todas las librerías que conocía, pero en ninguna lo encontré. Como lo leí muy chica, no tenía idea de la editorial ni de ningún dato que me pudiera dar alguna pista.
Hace cinco minutos, se me ocurrió googlear "cisnes salvajes" porque quería una imagen para ilustrar un post que quería escribir sobre el cuento. Entonces vi una ilustración que me provocó un vuelco en el estómago. Nunca olvidé las imágenes, las tengo tatuadas en la memoria. Por eso, en cuanto vi esa imagen de Elisa siendo cargada por sus hermanos convertidos en cisnes, supe de inmediato que lo había encontrado.
Resolví el misterio. La ilustradora se llama Susan Jeffers. Ha ilustrado muchos de mis cuentos más queridos. Me puse a buscar imágenes por su nombre y encontré la portada de mi libro amado, en donde aparece la bella Elisa con una corona sobre su cabellera de un café rojizo y sus manos tejiendo un hilo verde. Casi me pongo a llorar.

Me alegro por haberme topado con este recuerdo de la infancia. Fue algo totalmente inesperado.
Me alegro por haberme topado con este recuerdo de la infancia. Fue algo totalmente inesperado.